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El Día de Aragón se celebra el 23 de abril. Con este día se homenajea a San Jorge, santo patrón del Reino de Aragón, cuya festividad en dicha fecha para el reino fue declarada por las Cortes de Aragón en 1461 con el siguiente fuero escrito en aragonés:

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E assimesmo ordenamos, que la fiesta del glorioso Martyr señor san Iorge, que caye a XXIII días de abril, sia en el dito Regno inviolablemente, e perpetua, guardada, observada e celebrada solemnement: assí como los días del Domingo e otras fiestas mandadas guardar. E todos los Prelados del dito Regno sian tenidos aquella mandar guardar e observar, jus aquellas penas mesmas que deven e son tenidos fazer observar e guardar los Domingos e otras fiestas.

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Una vez más, nos enfrentamos a la tragedia de aquellos que necesitan estar construyendo su historia desde la mentira:

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En la página oficial de la Generalitat de Cataluña se vincula a san Jorge sólo a Capadocia, silenciando todas las referencias históricas aragonesas salvo anotar que las cortes catalanas lo declararon “patrón de Cataluña”, para concluir diciendo que se celebra en otras partes del mundo, excluido Aragón.

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Mentiras a real el kilo: en la página dedicada a las tradiciones catalanas, este santo está vinculado a la comarca del Ripollés, donde tienen el atrevimiento de decir que se inicia su culto en el siglo X, para ir después a estar en la conquista de Baleares y en la de Barcelona.

Para concluir diciendo… “años más tarde su culto llegó a los limites del Aragón”.

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No obstante, dicen los libros que su historia arrancaba en los campos de Alcoraz, en plena conquista de Huesca el año 1096, cuando apareció “con armas blancas y resplandecientes” en ayuda de las tropas aragonesas del rey Pedro I. Era el comienzo de una larga convivencia, de múltiples encuentros siempre que Aragón lo necesitara, como ocurrió cuando Pedro IV inicia la marcha contra Castilla y ordena a sus soldados que portasen “señeras con la señal de san Jorge”. Y, al final, fue convertido en Patrón del reino por decisión de Juan II, en pleno siglo XV.

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Son tres datos para constatar que este soldado romano, convertido al cristianismo, se había convertido en el gran protector de la Corona de Aragón y que todos los estados que estaban gobernados por el rey de la Casa de Aragón, (el reino de Valencia, el reino de Mallorca, el condado catalán o el propio reino de Aragón que daba título y nombre a la Corona), lo consideraban así. Y lo festejaban en el día de su muerte, el 23 de abril al mediodía, a la hora sexta como decían las viejas crónicas, por todo lo alto. Un día que, por si tenía pocos patronazgos, acabaría convirtiéndolo en compañero de escritores y editores.

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Nos obliga a retomar el asunto la lealtad que debemos los aragoneses a nuestra historia, de comprometerse con este proyecto común que tiene un nombre que hunde sus raíces en el siglo IX desde el nacimiento del condado; que se presenta como uno de los estados vertebradores de la Europa del románico (en el siglo XI) desde el Reino de Aragón; y que se proyecta al mundo con la Corona de Aragón, un proyecto de consenso construido por los reyes aragoneses nacidos en el entorno de la Huesca del siglo XII.

 Es, como vemos, un largo recorrido que está plena y solidamente documentado, aunque no faltan versiones partidistas hechas por sicarios al servicio del poder, como aquel archivero catalán que se inventó lo de la Corona catalanoaragonesa para tener la relevancia que no le dieron sus investigaciones.

Tenemos la tarea de lograr que la historia no cambie, que se respete lo que sabemos, pese al quehacer ilegitimo de los servidores al catalanismo.

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MÁS INFORMACIÓN PULSANDO:

11 DE SEPTIEMBRE: DIADA DE CATALUÑA

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